El drenaje linfático es una movilización manual del sistema linfático, que se realiza de una forma rítmica, suave y secuencial, usando solamente el movimiento de las manos. Tiene una duración de 50 minutos.
Basada en dos tipos de movimientos, los de llamada (recogemos toda la linfa y la llevamos hacia los vasos linfáticos) y la de reabsorción (movimiento de bombeo ascendente), el drenaje linfático tiene la finalidad de desplazar y redirigir la linfa (sustancia que arrastra toxinas, gérmenes y células de desecho) que se encuentra estancada como edema, para su eliminación normal hacia el sistema circulatorio.
Los masajes tienen un efecto relajante sobre el cuerpo y mente. El drenaje linfático está indicado cuando hay exceso de retención de líquidos. En el caso de mujeres embarazadas se pueden realizar desde las primeras semanas de embarazo y se recomiendan especialmente en las últimas semanas, cuando el edema es más acentuado.
Ademas, nuestras sesiones de drenaje linfático incluyen el uso de presoterapia. La presoterapia es un tratamiento no invasivo, terapéutico y estético que utiliza presión de aire controlada (presoterapia de aire) para realizar un drenaje linfático mecánico, mejorando la circulación sanguínea y linfática. Se aplica mediante botas, fajas o mangas que se inflan secuencialmente, aliviando la retención de líquidos, la celulitis, la pesadez en las piernas y ayudando a la recuperación muscular.
En cuanto a los masajes, puedes tomar sesiones de masajes de relajación y/o descontracturante según la recomendación de la kinesióloga a cargo.